Pausa dramática #4
Aguas profundas
En esta cuarta entrega te traigo playas, piscinas y lagos. Suena idílico en esta época del año, pero ya intuyes que no va a ser así, ¿verdad? Vamos a hablar de vacaciones incómodas, lugares de descanso perfectos en los que se desata la tormenta, protagonistas desubicados, crisis existenciales y aguas turbulentas con mucho peso simbólico.
Como Monica Vitti en L’Avventura, nos embarcamos en un crucero veraniego algo agitado, tanto como la polémica que vivió la película en su estreno en Cannes 1960. Por un lado, abucheos, risas y público abandonando la sala. Por el otro, críticos y cineastas escribiendo una carta conjunta a favor de la película y su valor innovador. La película desafió las expectativas del público, con un ritmo lento y un modo de contar una historia que se alejaba de lo que se había visto hasta entonces. Hoy en día nadie (o casi nadie) discute que es una obra maestra.
Como ya sabes, en Pausa dramática recomiendo películas que nos remuevan de una manera u otra. Y que se puedan encontrar en plataformas. Sin estrés, cuando te apetezca o no sepas qué ver.
¡Ojo, que viene la ola!
Sundown (2021) - en Prime Video y Filmin
Un resort en Acapulco y una familia rica. Si algo podemos decir sin titubear de esta película de Michel Franco (un director que aparecerá más por aquí porque me encanta) es que es extraña. Una llamada inesperada portadora de una mala noticia rompe la calma vacacional. Ella -Charlotte Gainsbourg- decide volver, pero él -Tim Roth- finge perder el pasaporte y se queda. ¿Es posible mantenerse indiferente ante algo así? ¿Seguir como si nada?
Seguramente odiarás a su protagonista por la decisión que toma. Querrás zarandearlo, gritarle, y ante su pasividad, puede que intentes comprenderlo. Lo que te aseguro es que te la película te dejará pensando un buen rato sobre la libertad individual, la familia, la sociedad y el desencanto vital.
La hija oscura (The Lost Daughter) (2021) - en Filmin
Me gusta recomendar esta película de Maggie Gyllenhaal (sí, hermana de Jake) porque creo que es una de las grandes joyas de los últimos años y pasó más desapercibida de lo que debería. En este caso, la protagonista disfruta de unas solitarias vacaciones en una isla griega, pero no imagina que un encuentro allí mismo en la playa le despertará recuerdos, culpas y fantasmas varios. En los últimos tiempos hemos visto muchas películas sobre la llamada “desmitificación de la maternidad” pero te lo aseguro, ninguna como esta. Y está basada en una novela de Elena Ferrante.
Además, la protagonista es Olivia Colman (la recomendación se hace sola) pero también tiene a Dakota Johnson en un papel magnético, a Ed Harris como lobo solitario, a Jessie Buckley como Olivia de joven y a Paul Mescal que ya despuntaba, antes de ser lo que es ahora. La adictiva banda sonora de Dickon Hinchliffe todavía suena a menudo en mi reproductor. Y hay una escena maravillosa de Olivia y Ed bailando y cantando Livin’ On A Prayer de Bon Jovi.
Turistas (Sightseers) (2012) - en Prime Video
Vale, aquí no hay agua. Pero sí una pareja que decide pasar sus vacaciones en un camping y que transita del picnic idílico al asesinato impulsivo y gratuito en un abrir y cerrar de ojos. Después de tanto existencialismo costero, esta película de humor negrísimo sería el contrapunto cínico de las recomendaciones de hoy. Aquí Ben Wheatley, el director, se ríe de absolutamente todo: del road-trip en caravana, de los museos, de los paisajes, del amor…
La pareja protagonista funciona a la perfección como unos Bonnie and Clyde pasadísimos de rosca. Atención porque ella es Alice Lowe, que luego dirigió y protagonizó Prevenge, película de culto sobre una embarazada a la que su bebé le da instrucciones para matar. Si te apetece dinamitar la postal vacacional, con acidez británica, sociopatía y gore, esta película es una fiesta.
El nadador (The Swimmer) (1968) - en Movistar+ y Filmin
Acabo como ya va siendo tradición, con un clásico. La idea de un hombre de clase alta que decide recorrer el barrio residencial en el que vive saltando de piscina en piscina hasta llegar a su casa, me parece simplemente una genialidad. La historia original es de John Cheever pero el guion es de Eleanor Perry, destacada guionista en un Hollywood donde pocas mujeres ejercían esa profesión. El director era su marido por aquel entonces, Frank Perry, que codirigió con Sydney Pollack, y para el papel principal escogieron a un atlético Burt Lancaster que tuvo que perfeccionar mucho su estilo de natación.
Se trata de una película totalmente alegórica y cuando se estrenó fue un fracaso total. Nadie entendió nada. En ese viaje delirante de piscina en piscina, el protagonista se reencuentra con personas de su pasado, y a medida que avanza, todo se vuelve más y más oscuro. La premisa incialmente divertida se convierte en un duro camino existencial, un viaje interior con multitud de lecturas para ver una y otra vez.






