Pausa dramática #13
Del cine a la ley
No soy tan ilusa para pensar que el cine puede cambiar el mundo, pero sí afirmo que tiene mucho poder, más del que imaginamos. Y el objetivo de este artículo es demostrarlo con algunos ejemplos. Las películas pueden propiciar un determinado clima social, y de ahí inspirar cambios, abrir debates en la opinión pública e incluso, como ha ocurrido en alguna ocasión, ser la semilla para un cambio en una ley.
Es el caso de algunos documentales como The Thin Blue Line (Errol Morris, 1988) que consiguió que se reabriera el caso de Randall Adams, un condenado a muerte por el asesinato de un policía de Dallas, o Una verdad incómoda (Davis Guggenheim, 2006), que tuvo un impacto directo en políticas medioambientales a nivel mundial.
Pero, para mí, lo más interesante (y fascinante) viene cuando este efecto se logra desde la ficción. Cuando una historia inventada consigue que entendamos una realidad que no es la nuestra, que empaticemos con algo que hasta entonces era una idea abstracta o un problema ajeno. Cuando la ficción se cuela emocionalmente en el espectador. Voy a ello con algunos títulos.
Una mujer fantástica (2017) - en Movistar Plus+ y Filmin
Este es sin duda el ejemplo más claro de lo que os estoy hablando. La impotencia de una mujer trans al sentirse cuestionada, rechazada y bajo sospecha después de la muerte de su pareja. Esta película tan fantástica como su título tuvo un gran impacto internacional, ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera y desembocó en la Ley de Identidad de Género de Chile, aprobada en 2018. Una auténtica HAZAÑA.
El director, Sebastián Lelio, retrató de manera directa la lucha de la protagonista (enorme Daniela Vega) por mantener la dignidad y defender su lugar. Hay una secuencia en la que ella camina contra el viento que me pone la piel de gallina y que ya se ha convertido en todo un símbolo político y de resistencia. Además, Vega hizo historia al convertirse en la primera persona transgénero en ser presentadora en los Oscar. Es fuerte que esto no ocurriera hasta 2018…
Víctima (Victim) (1961) - en Filmin
Otro caso clarísimo de cómo el cine puede remover conciencias hasta provocar una reforma social. El contexto es muy bestia: en el Reino Unido de los años 50 la homosexualidad se castigaba con penas de prisión, de manera que el colectivo vivía bajo amenazas y chantajes por parte de grupos organizados. Ceder (y, por lo tanto, pagar) o ir a la cárcel. La película fue clave para la despenalización parcial de la homosexualidad en Reino Unido en 1967.
Y ojo, porque fue la primera película británica en usar la palabra “homosexual”, que hasta entonces era un término prácticamente prohibido en el cine comercial. Dirk Bogarde, el protagonista, se la jugó mucho interpretando a un hombre gay (él mismo lo era, pero en el armario). Bravo por él y por su director, Basil Dearden.
Persépolis (2007) - en Movistar Plus+ y Filmin
Dejamos a un lado el tema LGTBIQ+ para hablar de una película a la que tengo especial cariño (y sobre todo al cómic del que proviene). No cambió ninguna ley, pero sí abrió conciencias en Occidente y cambió el relato poniendo cara y voz a una mujer iraní joven y rebelde. Y justo mientras escribo esto, Irán autoriza a las mujeres a conducir motocicletas. Sí, ahora, en 2026. Algo prohibido desde 1979. Una locura.
La genial Marjane Satrapi contó su propia historia en el cómic y en la película, la de una chica que no entiende lo que está pasando en su país, por qué de repente las mujeres deben llevar velo y no pueden escuchar música punk o ni siquiera a ABBA. El infierno de la revolución islámica desde un punto de vista humano, emocionante y didáctico.
El crimen de Cuenca (1979) - en Movistar Plus+ y FlixOlé
Confieso que hasta hace poco no sabía que la democracia española había prohibido una película. La dictadura, vale, pero ¿la democracia? Y esa película la dirigió toda una pionera del cine, Pilar Miró, que tuvo que enfrentarse a un proceso judicial militar. ¿El delito? Mostrar torturas (de manera muy gráfica, por cierto) perpetradas por la Guardia Civil. Un escándalo que fue un éxito de taquilla cuando pudo estrenarse, en 1981, después de un secuestro de dos años.
Lo que cuenta la película está basado en unos hechos reales ocurridos en 1910 en el pueblo de Osa de la Vega. Dos amigos acusados de un crimen (pero inocentes) acaban confesándose como autores después de recibir todo tipo de torturas por parte de guardias civiles. Fueron condenados a dieciocho años de cárcel. La película causó un enorme impacto, y con razón. Hoy sigue siendo un brutal testimonio de la historia, una que no debería repetirse jamás.
Philadelphia (1993) - en HBO Max y Movistar Plus+
Sí, una película más que conocida. Pero me gusta recordarla porque fue la primera gran producción de Hollywood que humanizó a un hombre gay con SIDA para mostrarlo a un público masivo que todavía tenía miedo a hablar del tema y hasta de tocar a los afectados. Sin duda, uno de los mejores papeles de Tom Hanks y una de las películas más recordadas de Jonathan Demme, después de El silencio de los corderos.
Esta película ayudó a cambiar la percepción sobre el gran tabú del SIDA, de ser un castigo y provocar rechazo a empezar a verse como un motivo injusto de discriminación. Motivó algo esencial: la empatía. Justo en los años en los que más fuerte pegaba el virus.
V de Vendetta (V for Vendetta) (2005) - en Netflix, HBO Max y Movistar Plus+
Me gusta acabar con esta película, que tampoco descubriré a nadie, por varios motivos. El primero, porque también viene de un cómic y así se crea una curiosa hermandad con Persépolis. Segundo, porque es un ejemplo buenísimo de cómo desde la ficción se pueden adoptar símbolos para la acción real. Y tercero, porque ¿la lucha contra un régimen totalitario? No podría encajar mejor con el momento actual.
La máscara de Guy Fawkes se convirtió en el símbolo del grupo activista Anonymous y se usó en movimientos y protestas antisistema en todo el mundo. Además, la película de James McTeigue contó con una espectacular Natalie Portman. El resultado, más que cine, es una explosión.
Gracias por llegar hasta aquí. Si te ha gustado este texto, quizá puedes echarle un ojo a Dosis de realidad, donde hablé de películas sobre hechos reales más desconocidos que, lejos del sensacionalismo, sacan a la luz historias para reivindicar o reflexionar.








¡Qué buenas películas! Se te echaba de menos ❤️