Pausa dramática #14
En nombre de Dios
Feliz Semana Santa. O eso marca nuestro calendario cristiano. Da igual si crees o no crees, ese calendario nos organiza la vida a todos. Porque la religión ha sido creada para eso, para mantener un control sobre las personas, establecer unas reglas. También para dar respuestas imaginativas a lo que el ser humano no puede (o no quiere) comprender y ofrecer “consuelo”. La realidad es que las religiones provocan guerras desde el inicio de los tiempos y destruyen la vida de mucha gente.
Como con cualquier otro tema, el cine ha sabido mirar también hacia lo peor de la religión, su cara más oscura. Y en este caso no me refiero a películas de terror como El exorcista, La semilla del diablo o Carrie, sino a otro tipo de barbaridades cometidas en nombre de Dios. Terapias de conversión, fanatismos, abusos, suicidios. La instauración del miedo y la represión como bases de la educación, la culpa como forma de vida, el dolor que se filtra en las relaciones, en la infancia, en la sexualidad, en la identidad. Un cóctel letal.
Abro paréntesis. No voy a hablar de Los domingos porque se ha hablado mucho ya. Solo diré que para mí, además de ser una obra maestra, es una de las películas más terroríficas que he visto jamás. Porque trata como ninguna esa brutal manipulación psicológica y emocional, y esa violencia sutilísima (y por eso más peligrosa) que no deja señales visibles pero marca de por vida. Cierro paréntesis.
Estas no son películas de Semana Santa de esas que nos ponían en el cole, pero te recomiendo con fervor echarles un ojo si has conectado con lo que he escrito aquí arriba. Quiero dejar claro que no tengo nada en contra de las personas creyentes. Lo que destruye no es la fe, sino las estructuras perversas que se han levantado en su nombre.
La (des)educación de Cameron Post (The Miseducation of Cameron Post) (2018) - en Prime Video
Tienes 16 años y te mandan al campamento cristiano “La promesa de Dios” para reconducir tu incipiente homosexualidad (te han pillado besando a otra chica). Ahí arranca esta historia que, sin dramatismos exagerados y con cierta ironía, muestra la realidad de las terapias de conversión en la Norteamérica rural de los años 90. Una joyita indie, dirigida por Desiree Akhavan, que se quedó conmigo desde que la descubrí en Americana Film Fest.
¿Alguien en su sano juicio puede creer en las terapias de conversión? En la cara de Chloë Grace Moretz, la actriz protagonista, vemos la incredulidad constante hacia ese lugar, fundado por un gay reprimido y una psicóloga frustrada, donde lo único positivo que encontrará es la amistad de otros jóvenes en situaciones similares. En la peli son los 90, pero estas terapias ridículas siguen existiendo, aunque en España son ilegales.
Temblores (2019) - en Filmin
Con un tono mucho más duro, esta película muy desconocida de Jayro Bustamante es una experiencia escalofriante. En Guatemala, una familia cristiana evangélica se desmorona al descubrir la homosexualidad del padre. A partir de ahí, la obsesión de todos será “curarle” y el protagonista vivirá un auténtico tormento.
Las secuencias de celebraciones en la iglesia evangélica ponen los pelos de punta. Aquí tenemos una crítica demoledora a la manipulación sectaria, capaz de cualquier cosa con tal de preservar lo que llaman fe y familia, y que incluso llega a confundir homosexualidad con pedofilia. Mal cuerpo.
Disobedience (2017) - en alquiler en Prime Video, Rakuten TV y otras
Otro entorno irrespirable, el judaismo ortodoxo. Sigo con la temática del rechazo a la homosexualidad porque da muuucho de sí. Aquí, unas estupendas Rachel McAdams y Rachel Weisz retoman una relación del pasado y tienen que lidiar con una comunidad ultrareligiosa que no las acepta. Ropas grises, pelucas, rabinos, un sinfín de normas… un ambiente de lo más claustrofóbico.
Rachel Weisz fue la impulsora del proyecto, comprando los derechos de la novela y levantando la película desde cero. Y acertó al trabajar con Sebastián Lelio, un director muy interesante (y del que ya hablé por Una mujer fantástica) que en esta película muestra el conflicto no desde el punto de vista de descubrir quién eres, sino qué haces con eso frente a quienes no lo aceptan. Y la única salida es luchar por lo que eres.
Oraciones para Bobby (Prayers for Bobby) (2009) - en Prime Video y Filmin
Bueno, bueno. Esto es un descubrimiento mío bastante reciente, gracias a Sigourney Weaver, claro. Es una TV movie, sí, pero también una interpretación suya increíble. La historia se basa en un hecho real ocurrido en Estados Unidos en los años 70: el suicidio de un chico gay a causa del fanatismo religioso de su madre. La muerte como resultado del amor materno mal entendido.
Después de la tragedia, a esa madre tan equivocada le espera un verdadero infierno, un camino de culpa y remordimiento. Pero no os quiero spoilear el resto. La película se convirtió en una herramienta educativa que se sigue usando en charlas en institutos. Sigourney Weaver se implicó mucho en el proyecto, teniendo muy claro que el enfoque debía ser serio (no sensacionalista) y construyó un personaje muy incómodo. Y consigue que la historia te provoque una sacudida o, como mínimo, una reflexión.
Gracias a Dios (Grâce à Dieu) (2018) - en Filmin
Vamos con otro gran melón de la Iglesia: los abusos sexuales. Aquí el campo es grande, tenemos ejemplos de todo tipo y en todas partes. Incluso uno de Oscar, Spotlight. Pero voy a hablar de la película firmada por Ozon, otro de mis directores favoritos. ¿Qué hacer cuando descubres que el sacerdote que abusó de ti en tu infancia sigue trabajando con niños? Quedarte de brazos cruzados no parece una opción.
También está basada en hechos reales, en esta ocasión en el escándalo del sacerdote Bernard Preynat en Lyon. Cuando se rodó la película, el caso no estaba cerrado y el propio acusado intentó bloquear la película por vía legal alegando que podía influir en el juicio. Pero la justicia permitió el estreno. El título hace referencia a una frase real del arzobispo de Lyon: “Gracias a Dios, la mayoría de los hechos han prescrito”. Imposible resumirlo mejor: la institución protegiéndose a sí misma (como siempre).
Las hermanas de la Magdalena (The Magdalene Sisters) (2002)
Con esta película voy a hacer una excepción porque actualmente no está disponible en ninguna plataforma. Pero es un ejemplo tan bueno de lo que estoy hablando aquí que vale la pena apuntarla (tarde o temprano volverá a estar disponible). En la película (durísima) de Peter Mullan se muestra una realidad terrible y muy desconocida: los conventos de la Magdalena en Irlanda. Auténticas cárceles para mujeres jóvenes “pecadoras”. ¿Sus pecados? Ser madre soltera, haber sufrido una violación, ser demasiado guapa, demasiado inteligente…
Allí se las obligaba a trabajar en condiciones inhumanas, con humillaciones constantes y castigos físicos por parte de monstruos con hábito. Estas instituciones duraron hasta 1996. ¡Hace nada! Por cierto, en España existió algo muy similar, el Patronato de Protección a la Mujer, que duró hasta 1985. El corto Els buits habla de ello.
Camino (2008) - en Prime Video, Filmin, Movistar Plus+ y otras
No podía faltar. Seguramente la habréis visto ya, pero no pierde potencia al repetir. Está inspirada en la vida (y sobre todo la muerte) de Alexia González Barros, la hija de una familia del Opus Dei, que murió en 1985 a los 14 años a causa de un cáncer y que sigue en proceso de beatificación. Javier Fesser levantó ampollas con este retrato aterrador de una madre aberrante, porque solo así se puede definir a alguien que siente orgullo por la enfermedad y el sufrimiento de su hija. Carme Elias se come la película con ese papel, que le hizo ganar el Goya.
Por supuesto, al Opus Dei no le gustó nada la película. ¿Quizá el retrato fue demasiado fidedigno y no estaban preparados para verse en la gran pantalla? Fesser recalcó en varias ocasiones que lo único que criticaba la película era la actitud de aquellos y aquellas que se empeñan en evangelizar e imponer a los demás su punto de vista.
Y así quiero acabar este texto. No creo que sea mucho pedir poder vivir en libertad respetando todas las opciones y creencias, sin culpabilizar ni dañar a nadie, sin rechazar al que no piensa igual o intentar corregirlo. Feliz Semana (Santa o no).










Grande, buena recopilación
Muy buen artículo! Te lo has currado. Gracias por las recomendaciones 😘